Introducción al mecenazgo musical

     El mecenazgo consiste en mantener o financiar a artistas para que estos desarrollen su actividad consiguiendo a cambio aumentar el prestigio del mecenas. En la música, el compositor compone para mayor gloria o disfrute de su patrón mientras que este protege al primero ante cualquier inclemencia monetaria.

Este régimen estuvo vigente hasta la segunda mitad del S.XVIII cuando el sistema empezó a cambiar debido en gran medida a las sucesivas guerras y el aumento de impuestos haciendo que muchas cortes se vieron en la necesidad de reducir o prescindir de los servicios musicales tal y como se conocían hasta entonces.

     Como hemos comentado, hasta finales del S.XVIII la mayoría de los compositores eran empleados con un sueldo y dependían de los encargos de los patrones. Estos podían pertenecer a la corte real, la aristocracia local, una catedral, un monasterio… y normalmente no opinaban sobre la pieza musical a componer. Solo en algunas ocasiones se interesaban por la actividad musical en sí misma, aprendiendo a tocar un instrumento o interviniendo en el resultado final de la obra que financiaban.

Compositores como Mozart, Haydn y Händel se encuentran entre los que mayor retribución recibían por sus obras. No obstante, muchos músicos no tenían una buena posición y estaban sumidos en la pobreza. El pago no tenía que ser siempre monetario sino que podía ser en especies, alojamiento y provisiones anuales de vino, leña, velas, trigo y otros alimentos. Se sabe que la ópera Aida de Verdi estrenada en el Teatro de la Ópera de El Cairo (no en la inauguración del Canal de Suez) fue la partitura mejor pagada hasta la fecha (1871), con 150.000 liras.

     Os dejo un podcast de RNE clásica con un programa especial sobre el mecenazgo en la música donde podréis escuchar piezas compuestas bajo la protección de los mecenas, así como conocer más acerca de este sistema de “intercambio” de bienes, unos tangibles, otros no tanto.

http://www.rtve.es/drmn/embed/audio/2967509

Este sistema, ¿funciona hoy parecido? Sencillamente no, es más bien al contrario, las obras por encargo son una excepción mientras que lo habitual es que los compositores obtengan ingresos impartiendo clase en escuelas superiores y conservatorios, dando cursos de formación monográficos sobre composición, en concursos de composición si se alzan con el premio, etc.

Pensando en encargos hoy en día que tengan que ver con música sinfónica se me ocurren las bandas sonoras para películas, obras obligadas para un certamen de bandas u orquestas, peticiones de piezas por parte de agrupaciones para conmemorar algún aniversario, para eventos especiales como unos juegos olímpicos…

Sin embargo a nivel general, no particular de un compositor concreto, sí está extendida la práctica de la sponsorización, cuando instituciones oficiales financian una actividad musical con el fin de tener una presencia pública.

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